El antiguo paradigma que aconsejaba a los pacientes hipertensos centrarse únicamente en ejercicios de intensidad moderada se encuentra ahora bajo una nueva revisión. Un estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine revela que incorporar un minuto de actividad física de alta intensidad puede proporcionar una protección cardiovascular superior en comparación con la actividad rutinaria de intensidad moderada.
Los investigadores monitorearon a 38.960 adultos con presión arterial alta durante ocho años utilizando acelerómetros. Los hallazgos indican que los sujetos que realizaban regularmente movimientos de alta intensidad en duraciones breves experimentaron una reducción significativamente mayor del riesgo de ataques cardíacos e insuficiencia cardíaca. Sin embargo, los expertos advierten que dicha duración debe ser limitada, ya que la actividad intensa que sobrepasa ciertos límites de tiempo se asocia con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular.
El cardiólogo Brian Becerra enfatizó que estos hallazgos sirven de motivación para que los pacientes con hipertensión se mantengan activos. Según él, combinar sesiones breves de alta intensidad en la rutina de ejercicio proporciona una eficiencia de salud más óptima para la condición del corazón y los vasos sanguíneos.
Este fenómeno está estrechamente relacionado con el mecanismo de post-exercise hypotension o hipotensión pos-ejercicio. El cardiólogo Brian Kolski explicó que la actividad física de alta intensidad desencadena una respuesta positiva en la que la presión arterial disminuye significativamente durante varias horas después de hacer ejercicio. Algunos ejemplos de ejercicios recomendados incluyen carreras cortas (sprints), saltar la cuerda, burpees o mountain climbers.
Sin embargo, los profesionales médicos siguen recalcando la importancia de controlar la duración de la actividad intensa para mantener al máximo los beneficios cardiovasculares sin desencadenar otras complicaciones de salud. Este estudio sirve como un recordatorio crucial de que la hipertensión no es un obstáculo para realizar ejercicios físicos variados y desafiantes, siempre que se hagan en las dosis adecuadas.