En medio del cambio del panorama económico global hacia un modelo basado en el conocimiento, los activos intangibles se han convertido en la base principal para determinar el valor y la competitividad de una empresa. Si bien en el pasado el éxito empresarial dependía del capital físico, como maquinaria y fábricas, hoy la ventaja competitiva está determinada en mayor medida por la innovación tecnológica, los datos, la propiedad intelectual y la fuerza de la marca.

Los datos muestran un cambio drástico: para el año 2025, se prevé que la mayoría del valor de las empresas del índice S&P 500 provenga de activos intangibles. Lamentablemente, muchas empresas en Vietnam siguen atrapadas en una mentalidad tradicional, ignorando el potencial de estos elementos estratégicos, lo que provoca que su valor intrínseco no se mida de manera óptima ante oportunidades de inversión o fusiones y adquisiciones.

El Dr. David Nguyen, presidente de la Asociación de Empresas de Vietnam en Singapur, enfatizó que la valoración de una empresa no es simplemente un reflejo del rendimiento actual, sino una acumulación del pasado, el presente y el potencial futuro. Los inversores modernos tienden ahora a fijarse en la capacidad de escalabilidad y la habilidad del negocio para mantener una ventaja a largo plazo, en lugar de en simples estados de pérdidas y ganancias temporales.

Para adaptarse, se recomienda a los líderes empresariales tomar medidas sistemáticas, desde cambiar la mentalidad de la dirección hasta realizar un inventario de activos más exhaustivo. El fortalecimiento de los aspectos legales relacionados con la propiedad intelectual y la estandarización de la valoración de activos según las normas internacionales son fundamentales para que las empresas puedan demostrar un potencial de crecimiento más concreto a futuros socios estratégicos.

En la misma línea, el Dr. Pham Trung Thanh, de Vision Viet Holding, señaló que la reputación de la marca y la capacidad de gestión son activos valiosos que se construyen a través de un proceso a largo plazo. Las empresas con éxito en la era digital son aquellas capaces de integrar los activos físicos con la gestión estratégica de los datos, la cultura corporativa y las redes de colaboración, compitiendo así de manera eficaz en las cadenas de valor globales.