El estilo de vida saludable en Indonesia ha experimentado una evolución significativa. Las personas ya no se limitan a las rutinas de ejercicio estándar como correr o entrenar en el gimnasio, sino que han comenzado a optar por actividades que combinan la salud física con elementos de competencia e interacción social.

Uno de los fenómenos más destacados es el creciente entusiasmo por HYROX. Este deporte de alta intensidad se ha convertido en el nuevo favorito de los entusiastas del fitness que disfrutan de la combinación de carrera con entrenamiento de fuerza funcional. Su desafiante formato de competencia y sus estándares globales lo convierten en un imán para quienes buscan una experiencia de entrenamiento más medible.

Por otro lado, los deportes comunitarios siguen teniendo un lugar especial. El pádel, que explotó el año pasado, sigue siendo la opción preferida por los habitantes urbanos en las grandes ciudades gracias a su fuerte aspecto social. Mientras tanto, la popularidad del running, tanto el road running en forma de maratones como el trail running en la montaña, sigue mostrando un crecimiento constante como estilo de vida y medio para construir redes de contacto.

Para quienes prefieren deportes de bajo impacto (low impact), el pilates sigue siendo la opción favorita, especialmente entre mujeres en edad productiva para mejorar la postura corporal. Además, el pickleball ha comenzado a llamar la atención de diversos grupos de edad como una alternativa al tenis más accesible, fácil de jugar y amigable para principiantes.

Aunque la euforia por el ciclismo ya no es tan intensa como durante la pandemia, las comunidades de ciclismo de ruta y de montaña (MTB) mantienen una base sólida de miembros y actividades rutinarias constantes. Este cambio de tendencia refleja el deseo de la población indonesia de buscar variedad para mantenerse en forma y, al mismo tiempo, satisfacer las necesidades de un estilo de vida urbano moderno.