Tras el aumento del número de casos de Ébola de la variante Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado oficialmente este brote como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional. Hasta principios de julio de 2026, se han registrado más de 1460 casos con una tasa de letalidad significativa, lo que ha desencadenado una alerta global tras el hallazgo de indicios de casos importados en la región europea.
La experta en salud de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad Muhammadiyah de Yogyakarta, la Dra. Farindira Vesti Rahmasari, M.Sc., Ph.D., enfatizó que el Ébola es una enfermedad mortal con una tasa media de mortalidad que alcanza el 50 por ciento. El principal desafío en el manejo de esta enfermedad radica en los síntomas iniciales, que tienden a ser inespecíficos y se asemejan a una gripe común, como fiebre, dolor de cabeza, fatiga y dolor de garganta.
"El público a menudo se confunde porque estos primeros síntomas o 'síntomas secos' se parecen a enfermedades leves. Sin embargo, si no se detecta de inmediato, la infección puede avanzar rápidamente y desencadenar disfunción orgánica e incluso hemorragias graves", explicó la Dra. Farindira. Añadió que el período de incubación del virus oscila entre 2 y 21 días, y que el riesgo máximo de transmisión ocurre cuando el paciente comienza a mostrar síntomas evidentes.
La Dra. Farindira destacó que los grupos con mayor riesgo de exposición incluyen al personal sanitario, a los familiares que cuidan a los pacientes y a quienes tienen antecedentes de viaje a zonas endémicas o contacto con animales salvajes. La prevención se puede lograr evitando el contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas y cumpliendo estrictamente con los protocolos sanitarios al interactuar con enfermos.
Como medida de mitigación, se insta a la ciudadanía a ser cooperativa y honesta sobre su historial de viajes con el personal médico al experimentar problemas de salud. La honestidad al proporcionar información médica es clave para acelerar el proceso de diagnóstico, minimizar el riesgo de propagación y garantizar una atención médica oportuna a los pacientes con sospecha de haber estado expuestos al virus del Ébola.