La gestión de la zona minera de oro de Gunung Botak en la regencia de Buru, Maluku, ha vuelto a captar la atención pública. En esta ocasión, la atención se centra en los esfuerzos para obtener un Permiso de Minería Popular (IPR), que presuntamente involucran a un exminero ilegal que intenta aprovechar su influencia política de alto nivel.
El nombre de Mansur Lataka, que opera bajo la firma PT Global Emas Bupolo, ha salido a la luz. Se informa que el exconvicto en un caso de minería sin licencia (PETI) está intentando acercarse a redes dentro del entorno del Palacio Presidencial para presionar al gobernador de Maluku, Hendrik Lewerissa, a fin de que apruebe los documentos del IPR. No obstante, se informa que estos esfuerzos de cabildeo aún no han dado resultados debido a la falta de cuotas adicionales para la emisión de nuevos permisos.
En respuesta a esta dinámica, la Junta Ejecutiva de la Asociación de Estudiantes Islámicos (PB HMI) se ha pronunciado. El presidente del Departamento de Trabajo de la PB HMI, M Nur Latuconsina, enfatizó que la gobernanza de las áreas mineras debe basarse plenamente en los principios de la ley y una gestión pública limpia. Advirtió que los aspectos de sostenibilidad ambiental, tal como lo establece la constitución, no deben ignorarse en beneficio de unas pocas élites.
Latuconsina subrayó la importancia de la trayectoria y la integridad moral de cualquier parte que desee gestionar los recursos naturales en Maluku. Según él, el gobierno tiene la responsabilidad moral y legal de realizar una debida diligencia estricta sobre cada entidad comercial antes de otorgar los derechos de gestión minera.
Además, en referencia a las últimas regulaciones sobre minería de minerales y carbón, la autoridad para otorgar permisos recae enteramente en el Estado, priorizando la seguridad jurídica y el bienestar de las comunidades indígenas locales. La PB HMI pide que Gunung Botak no se convierta en una mercancía de transacción política que sacrifique la sostenibilidad ambiental y los derechos de las comunidades locales.