La presidenta de la Cámara de Representantes de Indonesia (DPR RI), Puan Maharani, instó al gobierno a incrementar de inmediato la preparación nacional ante el aumento de la actividad volcánica del monte Anak Krakatoa en el estrecho de Sunda. Según ella, la condición del volcán, que actualmente se encuentra en Nivel III (Alerta), debe servir como una importante llamada de atención para que Indonesia continúe mejorando de manera integral y sostenible su sistema de mitigación de desastres.
Puan enfatizó que la seguridad de la ciudadanía, especialmente de quienes residen en las zonas costeras del estrecho de Sunda, debe ser la máxima prioridad. Aunque los desastres geológicos como las erupciones volcánicas no se pueden prevenir físicamente, los efectos adversos y las pérdidas humanas se pueden minimizar mediante un sistema de alerta temprana responsivo, integrado y basado en datos científicos precisos.
La exministra coordinadora de Desarrollo Humano y Cultura también alentó al gobierno a aprovechar este momento para evaluar la efectividad de las rutas de evacuación y la preparación logística en áreas vulnerables. Se considera que las evaluaciones periódicas son esenciales para garantizar que la coordinación entre ministerios y agencias, como BMKG, PVMBG y BNPB, funcione sin contratiempos ni trabas burocráticas en situaciones de emergencia.
Además, Puan destacó la importancia de una difusión de información rápida, válida y centralizada para evitar el pánico público o la propagación de noticias falsas (bulos). Se debe garantizar que la información actualizada sobre la actividad volcánica llegue hasta los pescadores y navegantes del estrecho de Sunda para garantizar su seguridad.
Por último, Puan se comprometió a que la DPR RI continuará supervisando la ejecución del programa de fortalecimiento de la mitigación de desastres, desde la modernización de los equipos de detección temprana hasta la educación en materia de desastres para las comunidades locales. Se espera que este paso ayude a calmar las preocupaciones del público, aún traumatizado por el tsunami del estrecho de Sunda en 2018.