Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos (EE. UU.) e Irán se encuentran una vez más en su punto más bajo. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha lanzado una dura amenaza de ataque militar contra la instalación nuclear subterránea de Irán que fue trasladada recientemente a la zona de la montaña Pickaxe, en Natanz. Esta medida se tomó después de que Washington recibiera informes de inteligencia sobre el traslado de centrifugadoras nucleares por parte de Teherán.

Trump enfatizó que el ejército de EE. UU. cuenta con una preparación total para destruir la instalación sin que la parte iraní pueda impedirlo. En declaraciones a los medios locales, expresó su confianza en que esta operación militar tendrá un impacto significativo y está planeada para el futuro cercano. Esta amenaza intensifica las tensiones geopolíticas que continúan ardiendo en la región de Oriente Medio.

El plan de ataque coincide con los hallazgos de la inteligencia israelí que detectaron la reubicación de centrifugadoras avanzadas y reservas de uranio de Irán en el complejo subterráneo al sur de Teherán. La montaña Pickaxe ha sido foco de una estrecha vigilancia durante los últimos meses por ser considerada un centro vital y altamente protegido del programa nuclear de Irán.

Geográfica y estructuralmente, esta base nuclear presenta un gran desafío tanto para las fuerzas armadas estadounidenses como para las israelíes debido a su ubicación a gran profundidad bajo tierra y flanqueada por defensas naturales. Para evitar filtraciones, se informa que la parte iraní ha reforzado la seguridad derrumbando varios túneles de acceso e instalando minas terrestres en las entradas principales.

Actualmente, se estima que Irán posee alrededor de 440 kilogramos de uranio altamente enriquecido, la mayor parte del cual se cree que ha sido trasladado a la montaña Pickaxe. Según se informa, las actividades de fortificación militar en el sitio aumentaron tras el conflicto armado de 12 días entre Israel e Irán en junio de 2025. Aunque EE. UU. ha atacado anteriormente otros sitios nucleares como Fordow, Natanz e Isfahán, el complejo de la montaña Pickaxe permanece intacto hasta la fecha.