La actividad volcánica del monte Anak Krakatoa en el estrecho de Sonda ha vuelto a captar la atención tras registrar una serie de erupciones el miércoles 8 de julio de 2026. Este suceso ocurrió apenas unas horas después de que un terremoto tectónico de magnitud 5,3 sacudiera la región de Banten y sus alrededores a las 02:44 WIB.

La especulación sobre un posible vínculo entre el temblor sísmico y el aumento de la actividad volcánica no tardó en surgir entre la población. Sin embargo, la jefa del Equipo de Trabajo de Volcanes de la Agencia Geológica, Heruningtyas Desi Purnamasari, rechazó categóricamente esta hipótesis. Afirmó que, hasta el momento, no se han encontrado pruebas de una relación causa-efecto directa entre el terremoto de megacabalgamiento y la erupción ocurrida.

Heruningtyas explicó que el incremento de la actividad en el Anak Krakatoa se detectó en realidad mucho antes del sismo. Desde el 1 de junio de 2026, el monitoreo mostró emisiones de dióxido de azufre (SO2) y anomalías térmicas constantes. Esta tendencia fue seguida por la aparición de un punto caliente en el cráter el 10 de junio, así como por un aumento en la intensidad de los sismos de baja profundidad, lo que indica la dinámica del movimiento del magma bajo la superficie.

Hasta el miércoles al mediodía, se registraron varias erupciones con columnas de ceniza que se elevaron hasta 250 metros sobre la cumbre. Según datos del sistema Magma del Ministerio de Energía y Recursos Minerales, las erupciones estuvieron acompañadas de amplitudes sísmicas que oscilaron entre 24 y 50 milímetros. Actualmente, el nivel de alerta del volcán se mantiene en el Nivel III (Alerta).

Con respecto al terremoto sentido por los residentes, el BMKG informó que el epicentro del sismo se localizó en el mar, a unos 62 kilómetros al suroeste de Sumur, Banten, con una profundidad de 43 kilómetros. Los temblores alcanzaron la escala IV de la intensidad de Mercalli Modificada (MMI), sintiéndose con bastante fuerza por los habitantes locales; no obstante, el BMKG aseguró que el sismo no generó una amenaza de tsunami.

En respuesta al nivel de Alerta que sigue vigente, las autoridades instan a toda la comunidad, turistas y excursionistas a mantenerse alejados del área del cráter en un radio de 3 kilómetros. La Agencia Geológica continúa monitoreando de cerca la evolución de la situación para garantizar la seguridad de los residentes en las costas del estrecho de Sonda.