En medio del alto consumo de gas licuado de petróleo (GLP) por parte de la población indonesia, la estructura del mercado de esta mercancía energética sigue estando dominada en su mayoría por PT Pertamina Patra Niaga (PPN). La filial de Comercialización y Comercio (Commercial & Trading) de Pertamina controla más del 80 por ciento del suministro nacional de GLP, abarcando desde las rutas de importación hasta la distribución a los consumidores finales.
Sin embargo, la seguridad energética nacional en este sector aún enfrenta grandes desafíos debido a la dependencia de los suministros extranjeros. Se registra que Indonesia debe importar entre el 75 y el 80 por ciento de las necesidades domésticas de GLP debido a la limitada capacidad de producción nacional, que ronda solo 1,96 millones de toneladas, mientras que se proyecta que el consumo anual aumente drásticamente a casi 10 millones de toneladas para 2026.
El entramado empresarial de Pertamina Patra Niaga en el segmento no subsidiado llamó la atención de los reguladores. En marzo de 2025, la Comisión de Supervisión de la Competencia Empresarial (KPPU) llevó a cabo una investigación por presuntas prácticas de monopolio tras sospechar que los márgenes de beneficio del GLP no subsidiado eran excesivamente altos, alcanzando los 1,5 billones de rupias, lo que impulsó la migración de consumidores al GLP subsidiado.
Además de Pertamina Patra Niaga, el suministro interno cuenta con el respaldo de varios productores estratégicos. En el sector estatal se encuentran PT Pertagas, PT Perta-Samtan Gas —que gestiona una de las refinerías más grandes de Sumatra del Sur— y PT Badak NGL en Bontang. Mientras tanto, en el sector privado, destacan las contribuciones de PT ESSA Industries Indonesia Tbk, con una refinería en Palembang, y ArsyGas en Gresik.
Se proyecta que el panorama de la importación de GLP sufra un cambio tras la promulgación del Reglamento Presidencial (Perpres) Número 26 de 2026. Esta regulación, firmada por el presidente Prabowo Subianto, otorga un nuevo mandato al Centro de Pruebas de Petróleo y Gas (Lemigas) como Agencia de Servicio Público (BLU) para importar también petróleo crudo, combustibles y GLP con el fin de mantener la estabilidad de las reservas energéticas nacionales.