Una ola de apoyo moral ha rodeado al capitán de la selección nacional de fútbol de Corea del Sur, Son Heung-min, en medio de un período difícil tras la decepcionante actuación del equipo en la Copa del Mundo. El delantero estrella estuvo en el centro de la atención pública tras la dimisión del entrenador Hong Myung-bo y los rumores infundados que surgieron sobre el estado interno del equipo.

A través de una publicación personal el 30 de junio, Son emitió una disculpa pública a todos los ciudadanos de Corea del Sur. Asumiendo toda la responsabilidad, expresó su pesar pero reafirmó su determinación de recuperarse y ofrecer una mejor contribución en el futuro. También suplicó al público que brindara apoyo en lugar de duras críticas a los jugadores que lucharon en el campo.

La respuesta del público al mensaje fue sumamente emotiva. Diversas figuras destacadas del entretenimiento de Corea del Sur, incluidos Kim Hee-chul de Super Junior, el actor Park Seo-joon y músicos de renombre como Psy y Crush, ofrecieron su apoyo moral a través de comentarios y muestras de aprecio digital. Coincidieron en que el mal resultado no fue culpa individual de los jugadores e instaron al público a mantener el optimismo de cara al próximo torneo.

Este apoyo se hizo evidente cuando el último grupo de jugadores de la selección nacional, incluido Son Heung-min, llegó al Aeropuerto Internacional de Incheon la mañana del 1 de julio. A diferencia del ambiente tenso de ocasiones anteriores, esta vez muchos aficionados se reunieron para recibir al capitán con vítores de aliento, gritos de apoyo y cálidos aplausos como muestra de aprecio por su larga dedicación.

Ante los medios de comunicación, Son Heung-min demostró una vez más su humildad al volver a disculparse por los resultados poco satisfactorios. A pesar de la profunda decepción por el rendimiento del equipo, el apoyo masivo de diversos sectores de la sociedad demuestra que la posición de Son como icono del fútbol nacional sigue siendo respetada y querida por el público surcoreano.