La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ha emitido oficialmente una declaración firme sobre el debate en torno al gol marcado por Jude Bellingham en la victoria de Inglaterra por 2-1 sobre Noruega en los cuartos de final del Mundial de 2026. Esta decisión se tomó para mitigar las protestas de la delegación noruega, que sospechaba que la trayectoria del balón había cambiado tras tocar un cable de la cámara en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens.
La autoridad del fútbol mundial basó su decisión en datos precisos del sistema Connected Ball Technology. Esta tecnología está equipada con un sensor de Inertial Measurement Unit (IMU) capaz de registrar el movimiento del balón hasta 500 veces por segundo. Basándose en el análisis técnico, no se encontraron anomalías o fluctuaciones de pulso que indicaran un impacto externo mientras el balón estaba en el aire.
"El sensor dentro del balón no detectó ninguna perturbación que indicara un contacto físico con el cable de la cámara sobre el campo de juego", reza el comunicado oficial de la FIFA. Esta explicación también destaca que los datos objetivos han refutado los argumentos subjetivos que habían sido presentados por el entrenador de Noruega, Stale Solbakken, y sus jugadores.
El uso de esta tecnología de vanguardia demuestra una vez más su papel para garantizar la justicia sobre el terreno de juego. Con la validación del gol, Inglaterra tiene asegurado su pase a las semifinales del Mundial de 2026, mientras que la FIFA asegura que todas las decisiones arbitrales e intervenciones del VAR se basan en datos objetivos y transparentes.