El Estadio de Nueva York Nueva Jersey se prepara para ser testigo de una nueva página en la historia del fútbol el próximo 20 de julio de 2026. Más allá de definir al campeón, la final de la Copa del Mundo 2026 ofrecerá un espectacular show de medio tiempo (halftime show) al estilo del Super Bowl, con la participación de grandes estrellas de la música internacional.
Se ha confirmado que Justin Bieber será la atracción principal en el escenario durante una presentación de 11 minutos. Para el músico canadiense, actuar ante una audiencia global de dos mil millones de personas no es solo una oportunidad para reafirmar su vigencia tras un retiro temporal por problemas de salud, sino también una muestra de su compromiso humanitario. Bieber compartirá el escenario con otras grandes figuras como Madonna, Shakira, BTS y Burna Boy, en una colaboración curada por el vocalista de Coldplay, Chris Martin.
Más allá del entretenimiento, este espectáculo lleva consigo una misión de solidaridad bajo el auspicio del Fondo de Educación FIFA Global Citizen. Esta iniciativa, respaldada por músicos de diversas generaciones, tiene como objetivo recaudar 100 millones de dólares para mejorar el acceso a la educación de niños desfavorecidos en todo el mundo. Hugh Evans, fundador de Global Citizen, describió el evento como la mayor reunión de artistas por una causa noble desde el histórico concierto Live Aid de 1985.
La idea de realizar un espectáculo a mitad del partido generó inicialmente preocupación por la posible alteración del ritmo de juego de los futbolistas. Sin embargo, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que la logística del escenario se ejecutará de manera eficiente y no interferirá con el desarrollo del encuentro. La FIFA ha tomado nota de pruebas anteriores para garantizar una transición de entretenimiento profesional, respetando las estrictas normas del fútbol.
Por otro lado, la competencia sobre el terreno de juego está al rojo vivo. Tras la eliminación de los coanfitriones Estados Unidos, Canadá y México, las miradas del mundo se centran ahora en las ocho selecciones que luchan por un boleto a la final. Mientras tanto, la competencia individual por la Bota de Oro también se intensifica, con Kylian Mbappé y Lionel Messi a la cabeza frente a la presión constante de delanteros letales como Erling Haaland y Harry Kane.