El mercado mundial de diamantes creados en laboratorio (sintéticos) está experimentando un rápido crecimiento que presiona a la industria de la extracción de diamantes naturales. Este fenómeno ha obligado incluso al gigante minero mundial De Beers a suspender temporalmente las operaciones en la mina Venetia —la mayor mina de Sudáfrica— durante dos años para reducir costes operativos en medio de la incertidumbre del mercado a largo plazo.
Según informes de un foro del sector en la provincia de Henan, el valor del mercado mundial de diamantes cultivados en laboratorio ha superado ya los 127.200 millones de yuanes, es decir, unos 18.800 millones de dólares. Estados Unidos figura como el mayor mercado de consumo, mientras que China domina la cadena de suministro y se prevé que controle casi dos tercios de la producción mundial total para 2030, con su principal centro de fabricación en Henan.
Esta tendencia positiva está reportando abundantes beneficios a los productores chinos, entre ellos Power Diamond. Esta destacada empresa de fabricación prevé que su beneficio neto en el primer semestre se disparará hasta situarse entre 80 y 93 millones de yuanes, casi el triple que en el mismo periodo del año anterior, gracias a la innovación tecnológica y a la expansión de las exportaciones. Por su parte, su competidor, Huanghe Whirlwind, también registró una mejora en sus resultados financieros al conseguir reducir sus pérdidas netas.
La creciente popularidad de los diamantes sintéticos sigue erosionando gradualmente el prestigio y la demanda de los diamantes naturales. Los datos del índice Zimnisky de diamantes en bruto muestran que los precios de los diamantes naturales han caído en torno a un 30% en los últimos tres años sin indicios de recuperación, lo que subraya la fuerte presión a la que se enfrenta actualmente la industria minera convencional.