Kintamani ya no es simplemente un destino para disfrutar del paisaje natural. De la mano creativa de Putu Anita Ernawati y Agus Harditya, una taza de café se transforma en una narrativa completa que une a los agricultores locales, la cultura y las experiencias turísticas memorables a través de Akasa Specialty Coffee.

Desde su fundación en 2019, Akasa ha aplicado el concepto from farm to cup (de la finca a la taza), priorizando la calidad de los granos de arábica de Kintamani. Este negocio no opera solo como una cafetería común, sino que también se ha expandido a la línea de roastery (tostadero) y alojamiento a través de Amora Kintamani. Esta estrategia está diseñada para garantizar que los visitantes no sean solo consumidores, sino también testigos del viaje del café desde la tierra hasta la mesa.

Anita reveló que la inspiración de su negocio proviene de su infancia, al ver a su abuela, quien era acopiadora de café. Para ella, el principal desafío era cómo elevar la calidad del café local para que tuviera competitividad internacional sin perder su esencia local. El café se utiliza como una puerta de entrada para presentar la identidad de la región de Kintamani a turistas tanto internacionales como nacionales.

El cambio en las tendencias turísticas hacia el experiential tourism (turismo de experiencias) y el slow travel (turismo lento) representa una oportunidad de oro para Akasa. Los turistas modernos actuales tienden a buscar experiencias más personales y profundas. Por ello, la combinación de elementos educativos sobre el carácter del café, el proceso de elaboración e interacción directa con la atmósfera montañosa se convierte en la ventaja competitiva que ofrece esta pareja de emprendedores.

De cara al futuro, se espera que el desarrollo de este ecosistema empresarial genere un impacto económico más amplio para la comunidad local. Al combinar el café, la hospitalidad local y la belleza del paisaje de Kintamani, Akasa busca crear un ecosistema sostenible donde los turistas no solo vengan a tomar fotos, sino a vivir una experiencia auténtica que los motive a regresar.