El departamento de Labuhanbatu se encuentra alarmado por la presunta proliferación del tráfico de drogas controlado por un hombre identificado con la inicial D, conocido como Dendy. Este individuo es señalado como el principal responsable de la distribución de metanfetamina y de un nuevo producto estupefaciente en forma de cápsulas de etomidato, comúnmente denominadas "pods vibradores" (PG) por sus consumidores en los clubes nocturnos.

Las maniobras de Dendy en el mundo del narcotráfico son consideradas bastante astutas, y hasta la fecha no ha sido alcanzado por las fuerzas del orden. Según el mapeo de actividades, se sospecha que el negocio ilegal tiene su base en Gang Bengkel, Jalan Nenas, en el barrio de Padang Bulan, distrito de Rantau Norte, y que ahora se ha expandido para dirigirse a los clientes de los clubes nocturnos en la zona de Jalan Baru, Rantauprapat.

Según testimonios de testigos sobre el terreno, la distribución de los pods de etomidato se realiza mediante un sistema de pedidos personales con un precio que oscila entre 1,6 y 2 millones de rupias por unidad. Entre las marcas que supuestamente circulan se encuentran El Capo y Gangster. Se cree que esta estrategia de comercialización privada representa una nueva modalidad para ampliar el alcance del mercado de estupefacientes en la región.

Esta situación ha provocado una fuerte exigencia por parte de la comunidad local, que reclama medidas contundentes a la policía. La ciudadanía espera que el jefe de la policía de Labuhanbatu, AKBP Wahyu Endrajaya, junto con el jefe de la unidad de narcóticos de la policía de Labuhanbatu, AKP Hardiyanto, lleven a cabo de inmediato una investigación más intensiva para desmantelar la red de Dendy y proteger a la juventud de la amenaza del abuso de drogas.

Hasta el cierre de este informe, la policía no ha emitido ninguna declaración oficial sobre la presunta implicación de Dendy en esta red de narcotráfico. La redacción mantiene abiertas las puertas para que las partes afectadas ejerzan su derecho de réplica o aclaración, de conformidad con lo establecido en el Código de Ética Periodística.