Las actividades operativas de una fábrica de tofu ubicada en el barrio de Pondok Petir, distrito de Bojongsari, ciudad de Depok, han sido recientemente objeto de duras críticas por parte de la comunidad local. La existencia de esta industria casera se ha puesto en duda debido a las fuertes sospechas de que los administradores aún no cuentan con todos los permisos exigidos por el gobierno local.
La inquietud de los vecinos responde a la falta de transparencia sobre la legalidad del negocio de la fábrica. Los residentes esperan que las autoridades realicen pronto una inspección para aportar certeza jurídica sobre el funcionamiento de la planta, teniendo en cuenta el impacto ambiental y las normas de ordenamiento territorial que todo empresario debe cumplir.
En un intento por confirmar la información, el equipo de redacción intentó ponerse en contacto con el responsable de la fábrica, identificado como Ajis, a través de un mensaje de texto de WhatsApp. Se enviaron preguntas sobre el estado de la licencia de la empresa y otros documentos justificativos para dar margen de aclaración a la gerencia.
Hasta el momento, la dirección de la planta no ha emitido una respuesta o explicación oficial sobre estas acusaciones. La comunidad confía en que los organismos correspondientes, como la Oficina de Inversiones y Servicios Integrados de Ventanilla Única (DPMPTSP) de la ciudad de Depok, intervengan de inmediato para dar seguimiento a esta preocupación en aras del orden territorial.