El gobierno está redactando un marco legal integral que tiene como objetivo integrar la tecnología digital en todos los aspectos de las actividades operativas en las instituciones de educación superior y formación profesional. Este paso se adopta en cumplimiento de la Ley de Educación Superior y Técnico-Profesional de 2025, al tiempo que se alinea con las regulaciones nacionales sobre transformación digital e inteligencia artificial.
A diferencia de las regulaciones anteriores, que se limitaban al uso del correo electrónico o portales en línea, esta última normativa abarca un espectro más amplio. Ahora, el uso de tecnologías de vanguardia como la inteligencia artificial (IA), el big data, la computación en la nube y la realidad virtual está específicamente regulado para respaldar los procesos de formación, evaluación académica, investigación científica y gestión administrativa de la educación.
El principio rector de esta política es la efectividad centrada en el estudiante, manteniendo al mismo tiempo la autonomía de las instituciones educativas junto con la transparencia y la rendición de cuentas. Ahora se exige a las instituciones educativas que cumplan con los estándares nacionales de arquitectura digital para garantizar la interoperabilidad de los datos, así como para evitar inversiones tecnológicas ineficientes y duplicadas.
El aspecto de la integridad académica es uno de los ejes centrales de este decreto. Se enfatiza que el uso de la inteligencia artificial debe servir únicamente como una herramienta de apoyo y no debe reemplazar la función fundamental de los educadores. Las infracciones en el entorno digital, como el plagio basado en IA o la manipulación de datos, estarán sujetas a severas sanciones mediante reglamentos internos que cada institución educativa deberá elaborar.
Además de regular el ámbito interno de los campus, esta circular refuerza las responsabilidades de los proveedores de plataformas tecnológicas. Todos los socios proveedores de soluciones digitales deben cumplir con los estándares de seguridad de la información, garantizar la continuidad del servicio y asegurar la protección de datos personales de acuerdo con las leyes vigentes, con el fin de crear un ecosistema educativo digital seguro, eficiente e íntegro.