El gobierno de la regencia de Lumajang ha emitido una severa advertencia al público, en particular a los mineros tradicionales, para que extremen la precaución ante las amenazas latentes a lo largo de las rutas de flujo de lahar del monte Semeru. Este llamado se produce tras un reciente accidente laboral en el que se vio envuelto un minero en la zona.

La regente de Lumajang, Indah Amperawati, enfatizó que el material volcánico depositado a lo largo de los cauces de los ríos no siempre está en condiciones estables y frías. Gran parte de él aún conserva temperaturas elevadas a pesar de parecer asentado en la superficie. Esta condición tiene el potencial de desencadenar explosiones secundarias que ponen en peligro la seguridad de cualquier persona que realice actividades en las cercanías.

"El público no debe dejarse engañar por la apariencia externa de las acumulaciones de material. El material arrastrado desde las laderas de la montaña aún puede almacenar un calor extremo durante mucho tiempo. El potencial de explosiones secundarias es una amenaza real de la que a menudo no se dan cuenta quienes realizan actividades cerca de Besuk Kobokan", declaró Indah en Lumajang.

Además de la amenaza del calor latente, el gobierno de Lumajang también destacó el aumento de los riesgos durante los fenómenos meteorológicos extremos. Las fuertes lluvias en la cumbre y las laderas corren el riesgo de movilizar nuevamente el material volcánico asentado, haciendo de los cauces de lahar zonas extremadamente peligrosas para la minería y otras actividades.

Indah hizo hincapié en que la mitigación de desastres no debe centrarse únicamente en la fase de erupción. El conocimiento sobre los peligros de los residuos de material volcánico debe ser parte de la conciencia colectiva de la comunidad. Su administración se comprometió a seguir intensificando la educación sobre desastres y la difusión de normas de seguridad para que la población pueda seguir siendo productiva sin ignorar los riesgos para su propia seguridad.