La Policía Metropolitana (Polresta) de la Ciudad de Malang logró desmantelar una red de fabricación y distribución de productos ilegales para el cuidado de la piel (skincare). Durante el operativo, los agentes detuvieron a dos sospechosos identificados con las iniciales RW (residente de Malang) y SHS (residente de Kediri), quienes presuntamente producían cosméticos peligrosos sin licencias oficiales.

El jefe de la policía de la ciudad de Malang, el comisario general Putu Kholis Aryana, reveló que ambos implicados aprovecharon el gran interés del público por las compras en línea (comercio electrónico) para comercializar los productos ilegales. Se sabe que este negocio sin licencia llevaba operando aproximadamente dos años, mientras que las actividades de mezcla en una vivienda en la zona de Sukun, ciudad de Malang, se iniciaron hace solo tres meses.

Lamentablemente, ninguno de los dos sospechosos cuenta con formación médica o farmacéutica. Admitieron haber aprendido a mezclar ingredientes cosméticos de forma autodidacta viendo tutoriales en vídeo en internet. A través de este negocio ilegal, lograron obtener ingresos de hasta cientos de millones de rupias vendiendo los productos en plataformas de comercio electrónico populares.

Para fabricar los productos de cuidado de la piel, los implicados mezclaban diversas sustancias químicas peligrosas como alcohol cetílico, ácido esteárico, aceite blanco y trietanolamina, sin medidas ni dosis seguras. El uso imprudente de estos componentes supone un alto riesgo de dañar la piel de los consumidores, provocando desde irritación grave, enrojecimiento y náuseas, hasta el riesgo a largo plazo de desarrollar cáncer de piel.

Para continuar con la investigación, la policía incautó pruebas que incluyen 1,4 toneladas de materias primas líquidas y 15 tipos de productos cosméticos listos para la venta. Actualmente, las muestras de estos materiales están siendo analizadas en el Laboratorio Forense de la Policía de Java Oriental en coordinación con la BPOM (Agencia de Control de Medicamentos y Alimentos). Debido a sus actos, los sospechosos enfrentan cargos bajo la Ley de Salud y la Ley de Protección al Consumidor, con penas de hasta 12 años de prisión y una multa máxima de 5.000 millones de rupias.