Un estudio exhaustivo publicado por Forrester Consulting y FPT bajo el título "De proyectos piloto a plataformas reutilizables" revela la dinámica de la adopción de la inteligencia artificial (IA) a nivel mundial. La investigación destaca la transición de la fase de proyectos experimentales hacia el despliegue de IA a gran escala en diversos sectores industriales, incluidos el financiero, la manufactura y el sector salud en América del Norte, Europa y Asia-Pacífico.

Los hallazgos muestran que la principal motivación de las empresas para invertir en tecnología de IA es el esfuerzo por aumentar la eficiencia operativa mediante la automatización (48%), así como fortalecer las capacidades de análisis de datos para la toma de decisiones (45%). No obstante, la mayoría de las empresas actuales siguen estancadas en la optimización de los procesos existentes, mientras que solo el 34% ha comenzado a rediseñar sus modelos de negocio para que estén realmente basados en IA.

Los desafíos técnicos representan el principal obstáculo en este proceso de transformación. El 41% de los líderes empresariales afirma que la integración de la IA con los sistemas heredados o la infraestructura antigua es el obstáculo más significativo. Además, otro 38% de las empresas tiene dificultades para escalar los proyectos piloto a plataformas operativas integradas en todas las líneas de la organización.

Los datos también señalan una brecha entre la ambición y la realidad. Aunque más de la mitad de las empresas han asignado al menos el 5% de sus presupuestos de TI a la IA, solo el 26% afirma haber alcanzado un nivel ideal de madurez operativa. Por otro lado, se prevé que el papel de los agentes de IA aumente drásticamente, con proyecciones de gestionar hasta el 39% de los procesos de negocio principales en los próximos dos años.

El subdirector general de FPT, Pham Minh Tuan, enfatizó que el verdadero desafío para las corporaciones hoy en día es la capacidad de realizar conexiones estratégicas y gestionar operaciones complejas. Por lo tanto, las empresas son ahora cada vez más selectivas al elegir socios tecnológicos, priorizando a los proveedores de servicios que pueden respaldar todo el ciclo de vida de la IA, desde la consultoría estratégica y la integración de sistemas hasta los aspectos de gobernanza y seguridad de datos.