China ha logrado hacer historia en el campo de la neurotecnología tras llevar a cabo con éxito la cirugía para implantar el primer chip cerebral comercial del mundo utilizando un dispositivo de interfaz cerebro-computadora (BCI) invasivo. Este paso estratégico consolida la posición del gigante asiático en la carrera tecnológica global, al tiempo que desafía el dominio de Neuralink, propiedad de Elon Musk.

La histórica operación se llevó a cabo en el Hospital Huashan de Shanghái, en un paciente que sufría parálisis en las manos debido a una lesión en la médula espinal sufrida en un accidente de tráfico hace diez años. El equipo médico logró implantar un chip del tamaño de una moneda capaz de captar señales cerebrales epidurales estables y de alta calidad. Actualmente, se informa que el paciente se encuentra en recuperación con signos vitales estables.

Esta tecnología de vanguardia se llama NEO, un chip desarrollado por la startup local Neuracle Medical Technology. A diferencia de otros métodos invasivos extremos, el NEO funciona colocándose en la superficie externa del cerebro sin penetrar en el tejido nervioso activo. El dispositivo se encarga de registrar la actividad eléctrica cerebral y traducirla en instrucciones de movimiento motor para la mano.

La principal ventaja del NEO radica en su condición de primer producto médico comercial oficial del mundo aprobado por la Administración Nacional de Productos Médicos de China (NMPA) desde el pasado mes de marzo. Este estado comercial diferencia al NEO de otros dispositivos BCI que todavía se encuentran en fase de ensayos clínicos de laboratorio. En poco tiempo, esta tecnología ha entrado en la línea de producción en masa y ha comenzado a integrarse en los programas de seguros de salud comerciales en China.

Este éxito está en línea con la hoja de ruta del gobierno chino, que apunta al sector de las BCI como un nuevo motor de crecimiento económico. Pekín aspira a que esta industria alcance la madurez para 2027 y proyecta el nacimiento de varios gigantes tecnológicos globales en el campo de las BCI para 2030. La propia Neuracle ha tomado medidas agresivas de financiación al iniciar una oferta pública inicial (OPI) en el mercado tecnológico Star Market de Shanghái.

Por otro lado, este avance supera los logros de su principal competidor en los Estados Unidos. Aunque Neuralink de Elon Musk ha implantado chips en decenas de pacientes desde principios de 2024, todos estos procedimientos aún se limitan a ensayos clínicos y todavía no cuentan con la autorización comercial completa de la FDA. Neuralink tiene como meta la producción en masa y la automatización total de sus procedimientos quirúrgicos para 2026.