El creciente uso de la inteligencia artificial (IA) en el entorno laboral está siendo aprovechado por actores maliciosos para perpetrar actividades de ciberdelincuencia. Según el informe más reciente de Kaspersky, se registraron más de 33.300 intentos de ataque disfrazados de software de IA popular durante los primeros cuatro meses de 2026. Esta cifra refleja un marcado incremento de hasta cinco veces en comparación con el mismo período del año anterior.
En el sudeste asiático, esta amenaza se ha sentido con mayor intensidad, registrándose más de 1.800 ataques, lo que representa un aumento de casi siete veces en comparación con 2025. Los piratas informáticos aprovechan la popularidad de servicios de IA como ChatGPT, DeepSeek y Claude como cebo para engañar a los usuarios y lograr que descarguen archivos maliciosos que contienen troyanos.
El método utilizado por los perpetradores es bastante sistemático: crean archivos de instalación que parecen legítimos e inofensivos. Sin embargo, una vez instalado el software, el malware opera de forma silenciosa para robar, dañar o secuestrar datos cruciales de la empresa. Además de los servicios de IA, los hackers también se hacen pasar activamente por aplicaciones de oficina populares como Telegram, WhatsApp, Zoom y Microsoft Teams.
Adrian Hia, director general de Kaspersky para Asia-Pacífico, enfatizó que el sector de las PYMES es el objetivo principal, ya que representa más del 90 por ciento de las empresas en esta región. La limitación de recursos de TI a menudo convierte a las PYMES en un blanco fácil, por lo que se requieren medidas preventivas más estrictas ante amenazas digitales en constante evolución.
Los expertos aconsejan a los empresarios evitar la descarga de software pirata, verificar siempre las direcciones de los sitios web y no hacer clic en enlaces de fuentes desconocidas. Asimismo, la capacitación periódica en ciberseguridad para los empleados y las copias de seguridad de datos regulares son claves fundamentales para minimizar el riesgo de pérdida de información debido a ciberataques que cada vez son más difíciles de detectar.