La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado oficialmente el impacto significativo del entorno digital en la salud mental y física de la juventud. El Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, enfatizó que las plataformas digitales actuales no son neutrales, sino espacios diseñados y monetizados de tal manera que afectan diversos aspectos de la vida de sus usuarios.

Una de las principales preocupaciones de la OMS se centra en los mecanismos algorítmicos que a menudo priorizan la interacción de la audiencia sobre la precisión de la información. Esto se considera peligroso, ya que desencadena la propagación masiva de afirmaciones de salud no válidas y contenido engañoso entre los adolescentes. En respuesta, la OMS planea reforzar la investigación y brindar orientación a los países para crear un ecosistema digital más seguro y justo.

En su declaración, Tedros subrayó la importancia de involucrar a los jóvenes en la formulación de políticas. Enfatizó que las nuevas generaciones no son una mercancía comercial ni un sujeto de experimentos, sino un activo del futuro que debe ser protegido de las prácticas explotadoras en el ciberespacio.

Estas preocupaciones se vuelven cada vez más urgentes tras un informe de UNICEF publicado en febrero pasado, que destacó la amenaza del mal uso de la inteligencia artificial (IA). El uso de la tecnología deepfake para manipular imágenes y audio de los jóvenes representa un nuevo desafío para mantener la seguridad digital, el cual sigue siendo monitoreado por las autoridades sanitarias globales.