El ministro de Cultura, Fadli Zon, respondió a la polémica en torno a la tradición de la peregrinación en el monte Kawi, en la regencia de Malang, que recientemente volvió a atraer la atención pública en las redes sociales. Enfatizó que la práctica de la peregrinación es un elemento inseparable del mosaico de tradiciones y cultura profundamente arraigado en la larga historia de la nación indonesia.

Según Fadli, la diversidad de perspectivas del público a la hora de preservar el patrimonio ancestral en varias regiones debe entenderse de manera proporcional. Mientras la tradición impacte positivamente en la economía local y no viole las normas ni dañe el tejido social, el gobierno la considera una realidad natural de la vida.

La atención sobre el monte Kawi se intensificó en el entorno digital, especialmente en relación con narrativas que lo vinculaban con prácticas de pesugihan (rituales para buscar riqueza). Sin embargo, el sitio es en realidad un complejo de tumbas (Pesarean) altamente venerado, el último lugar de descanso de dos figuras históricas: Eyang Djoego (Kiai Zakaria II) y Raden Mas Iman Soedjono.

Hasta el día de hoy, el Pesarean del monte Kawi sigue siendo un destino espiritual visitado por personas de todos los rincones del país. La mayor afluencia suele producirse durante la celebración del Año Nuevo islámico o 1 Suro, donde se organizan eventos como desfiles culturales y oraciones comunitarias, convirtiéndose en un atractivo principal para el sector del turismo religioso en Java Oriental.