Una historia inspiradora llega de la mano de Intan Andriana, una ama de casa del este de Yakarta que ha logrado transformar lo que se consideraba desperdicio en una fuente de ingresos. A través de su cuenta personal de Instagram, Intan comparte formas innovadoras de vender coloridos tapones de botellas de plástico convertidos en material de aprendizaje motor para niños mediante el método Montessori.

Estos objetos, que a menudo se ignoran y se consideran basura, resultan tener un alto valor económico tanto para padres como para educadores. Intan comercializa estos productos en paquetes de 10 tapones a un precio de 5.000 rupias. Una estrategia de marketing bien orientada en las redes sociales ha hecho que este sencillo producto se venda como pan caliente, especialmente durante la temporada de tareas escolares de manualidades.

En un solo día, Intan puede vender hasta 40 paquetes de tapones de botellas. Combinado con sus otros negocios de juguetes educativos, logra registrar una facturación diaria de entre 2 y 3 millones de rupias. Este éxito demuestra que estar atento a las oportunidades del entorno es la clave principal para construir un micronegocio sostenible.

Antes de dedicarse a los tapones de botellas, Intan, que tiene una licenciatura en pesca, ya tenía experiencia en la comercialización de productos básicos sencillos como piñas de pino y judías verdes a través de plataformas de comercio electrónico. Insiste en que los futuros emprendedores no necesitan limitarse a la idea de productos de lujo para iniciar un negocio.

Intan aconseja a sus seguidores que sigan agudizando su sensibilidad ante las oportunidades que les rodean y que aprovechen el ecosistema digital para el marketing. Según ella, la paciencia en la gestión de los costes operativos y la creatividad en la presentación del producto son los factores determinantes para que un pequeño negocio siga generando los máximos beneficios.