Las acciones de Marcel Radhival, más conocido como el Mago Rojo (Pesulap Merah), han vuelto a atraer la atención del público después de que su visita al monte Kawi provocara una dura reacción por parte de uno de los guardianes locales. Esta controversia ya no se centra en el debate sobre las prácticas de pesugihan (rituales de riqueza), sino en la ética de la creación de contenidos en la zona sagrada.

Agus, en calidad de guardián (kuncen) del monte Kawi, expresó su disconformidad con la forma en que el Mago Rojo produjo el contenido de vídeo. Consideró que sus acciones no reflejaban una actitud de respeto hacia un lugar que mantiene altos valores religiosos. En una conversación en el podcast de YouTube Jejak Backpacker, Agus declaró abiertamente que dichas acciones eran inapropiadas y violaban la etiqueta y la cortesía local.

Además, Agus enfatizó la importancia de mantener las buenas costumbres para todo visitante que ingrese a las áreas especiales del monte Kawi. Según explicó, existe un procedimiento que requiere solicitar permiso a los administradores, el cual debe cumplirse como muestra de respeto. Lamentó la falta de consideración hacia las reglas no escritas que la comunidad local ha preservado durante mucho tiempo.

Por otro lado, Agus intentó aclarar la errónea percepción del público que suele asociar el monte Kawi únicamente con el tema del pesugihan. Afirmó con firmeza que la zona es un centro de culto pluralista para cinco religiones oficiales. La existencia de una sala de oración musulmana (musala), una iglesia, un templo budista (vihara), un templo chino (klenteng) y un templo hindú (pura) demuestra la función religiosa de este sitio.

Agus confía en que esta explicación cambie la perspectiva del público para que no se reduzca el monte Kawi a un mero escenario de prácticas místicas. Subrayó que las instalaciones de culto disponibles allí están destinadas a actividades positivas de oración y devoción, lejos de cualquier concepto de pesugihan que haya circulado entre la sociedad.