El Gobierno anunció oficialmente un ambicioso esquema de apoyo para impulsar la investigación y el desarrollo de tecnologías estratégicas nacionales. Esta política está diseñada para brindar el máximo estímulo a empresarios y académicos a fin de dominar tecnologías clave que resultan cruciales para la competitividad económica del país.
Uno de los aspectos más destacados de esta regulación es la concesión de subvenciones de hasta el 100 por ciento para las tareas de desarrollo tecnológico asignadas por el Estado. Dicha financiación se canalizará a través de la Fundación Nacional para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (NAFOSTED), así como mediante diversos instrumentos de fondos científicos a nivel ministerial y regional, e incluirá también el apoyo total para los costos de capacitación de recursos humanos.
Además del apoyo financiero directo, el Gobierno también está aplicando importantes políticas de incentivos fiscales. Las empresas ahora están exentas de aranceles de importación sobre maquinaria, equipos y materiales dedicados a la investigación. Asimismo, para las personas involucradas en investigaciones, el Gobierno otorga la exención del impuesto sobre la renta personal para salarios e ingresos por derechos de autor derivados de la comercialización de los resultados de la investigación.
Asimismo, los innovadores tendrán prioridad para acceder a las instalaciones de los laboratorios nacionales y a los mecanismos de prueba controlados (sandbox). El Estado también asumirá los costos de registro de la propiedad intelectual y otorgará subsidios a los intereses de préstamos de hasta el 100 por ciento, con ciertos límites de tasa de interés, para respaldar el desarrollo fluido de proyectos innovadores.
A través de esta política, el Gobierno confía en que se creará un ecosistema de investigación más progresivo. Se espera que esta medida acelere el dominio de la tecnología estratégica y fortalezca la capacidad de innovación nacional en medio de una competencia económica global cada vez más exigente.