Indonesia Crowdfunding Exchange (ICX), una plataforma de crowdfunding de valores anteriormente conocida como LandX, prioriza actualmente la calidad de la inversión a través de un mecanismo de recompra de acciones (buyback). Esta medida se tomó como un esfuerzo concreto para ofrecer una salida rentable a los inversores, sirviendo al mismo tiempo como un indicador clave para medir la credibilidad de la plataforma en medio de una competencia industrial cada vez más madura.
Hasta junio de 2026, ICX registró que 16 emisores completaron con éxito los mecanismos de recompra con un valor acumulado que alcanzó los 71.000 millones de rupias (IDR). Estos fondos han sido distribuidos entre 7.924 inversores. Los sectores inmobiliario y de alimentos y bebidas (F&B) fueron los principales impulsores de este éxito, motivados por un uso eficiente del capital y una sólida gestión del flujo de caja por parte de los emisores.
El Director General de ICX, Romario Sumargo, subrayó que la empresa ha llevado a cabo una estrategia de recalibración durante los últimos dos años. El enfoque principal pasó de buscar una gran cantidad de nuevos emisores a fortalecer la gobernanza, la gestión de riesgos y una curaduría más selectiva. Esta política se considera una medida de mitigación fundamental en una era de regulación y cumplimiento cada vez más estrictos para la industria del SCF.
Además de estos logros, ICX demostró transparencia en la gestión de riesgos al informar sobre la condición actual de los 46 emisores con los que se ha asociado. Cuatro emisores enfrentaron dificultades operativas, uno de los cuales fue deslistado de la plataforma, mientras que los otros tres permanecen en proceso de resolución de los derechos de los inversores. Esta firme decisión se tomó para preservar la confianza a largo plazo de los inversores.
Hasta la fecha, ICX ha facilitado 233.000 millones de IDR en financiación procedentes de unos 23.000 inversores. Con una mayor cultura del riesgo por parte del público, ICX confía en que la capacidad de una plataforma para facilitar mecanismos de salida se convertirá en el nuevo estándar para evaluar la calidad de la inversión en el futuro, más allá del mero volumen acumulado de financiación.