El Centro de Vulcanología y Mitigación de Desastres Geológicos (PVMBG) ha instado a la población a mantener la calma ante el estado del monte Anak Krakatau, que actualmente se encuentra en el Nivel III o Alerta (Siaga). A pesar de que se ha observado una intensa actividad volcánica, las autoridades geológicas enfatizaron que la condición actual del volcán no es similar a la secuencia de eventos que desencadenó el desastre del tsunami del estrecho de Sunda a finales de 2018.

Deny Mardiono, observador vulcanológico del Puesto de Observación del Volcán Anak Krakatau, explicó que la actividad sísmica está dominada por terremotos volcánicos con niveles de energía que siguen siendo bajos. Según los datos de monitoreo hasta el 8 de julio de 2026, las erupciones produjeron columnas de ceniza de entre 100 y 250 metros de altura, pero se ha confirmado que el material de la erupción sigue concentrado alrededor del cuerpo del volcán y no ha alcanzado las zonas residenciales.

Además, Deny disipó la preocupación de la población respecto al terremoto tectónico que sacudió la zona de Sumur, Pandeglang. Según él, este fenómeno sísmico no tiene relación directa con las fluctuaciones de la actividad magmática en el cráter del Anak Krakatau. Asimismo, subrayó que la energía que se está liberando actualmente es gradual y mucho menor que la acumulación de energía que causó el colapso del cuerpo del volcán en 2018.

Como medida de precaución, el PVMBG ha establecido una zona de exclusión en un radio de tres kilómetros desde el cráter activo. Se solicita a la población y a los turistas que no se acerquen ni desembarquen en el área por razones de seguridad. Además de la restricción de acceso, las autoridades continúan educando a los residentes costeros para reducir el trauma y mejorar el conocimiento sobre las características únicas de cada fase de erupción volcánica.

Se espera que la ciudadanía solo consulte los canales oficiales de información del gobierno local, la BPBD o el PVMBG para evitar la propagación de noticias falsas o no verificadas. Las medidas de mitigación siguen siendo la máxima prioridad para garantizar la seguridad de los habitantes de la costa del estrecho de Sunda, mientras se realiza un seguimiento periódico de la situación.