Microsoft ha tomado una medida drástica al despedir a 1600 empleados de su división Xbox. Esta medida forma parte de un esfuerzo de reestructuración a gran escala por parte de la empresa para revitalizar su línea de negocio de videojuegos en medio de crecientes presiones económicas.
Asha Sharma, CEO de Xbox, admitió abiertamente en un memorando interno que la situación actual del negocio de Xbox no es ideal. Destacó que los márgenes de beneficio registrados por la división de juegos de Microsoft se quedan muy atrás, siendo entre 3 y 10 veces inferiores en comparación con empresas editoras o plataformas de videojuegos similares en el mercado global.
Esta medida de eficiencia forma parte de la estrategia global de reducción de plantilla de Microsoft, que abarca a unos 4800 empleados. Además del recorte de personal, la dirección ha decidido desvincular cuatro estudios de desarrollo adquiridos anteriormente como una medida de ajuste operativo para este año fiscal.
Por otro lado, la industria de las consolas de videojuegos se enfrenta actualmente a duros desafíos debido a la escalada de los precios de los componentes de hardware. El aumento de los costes de producción hace que la competencia con sus principales rivales, como PlayStation de Sony y Nintendo Switch, sea cada vez más ajustada y difícil de ganar.
A pesar de haber realizado una gran inversión con la adquisición de Activision Blizzard por 69 000 millones de dólares para reforzar su ecosistema, Microsoft reconoció que el crecimiento de sus servicios de juegos y streaming aún no ha alcanzado las expectativas fijadas. Se espera que este proceso de reestructuración aporte la eficiencia necesaria para que la empresa pueda seguir siendo competitiva a largo plazo.