La Comisión III del Parlamento Regional (DPRD) de Java Occidental solicitó firmemente a la gerencia de PT Jasa Sarana que realice de inmediato una evaluación integral y suspenda todas las líneas de negocio no productivas. Esta medida se adopta como una acción de emergencia para salvar los activos regionales cada vez más reducidos y restaurar la salud financiera de la empresa pública de infraestructura (BUMD).

El presidente de la Comisión III del DPRD de Java Occidental, Jajang Rohana, destacó la significativa disminución del valor de los activos de la empresa. De los registros anteriores que llegaron a superar el billón de rupias (IDR 1 billón), se informa que ahora los activos se reducen a aproximadamente 500 mil millones de rupias. Esta situación se ve agravada por obligaciones de deuda de entre 170 mil millones y 180 mil millones de rupias, lo que deja el valor del activo neto de la empresa en solo unos 400 mil millones de rupias.

Además del encogimiento de activos, la empresa enfrenta un desafío de déficit operativo anual de 3 mil millones de rupias. Según Jajang, los ingresos generados actualmente siguen siendo insuficientes para cubrir los gastos operativos. Por lo tanto, insta a la dirección a romper la cadena de pérdidas cerrando las unidades de negocio no rentables y reorientando la atención hacia sectores con perspectivas comerciales más prometedoras.

Como solución táctica, el DPRD de Java Occidental sugirió optimizar los activos mediante la desinversión de activos improductivos o inactivos. Se espera que los fondos obtenidos sirvan como capital fresco para unidades de negocio con mayor potencial, permitiendo que la empresa vuelva a cumplir su función como fuente de Ingresos Originales Regionales (PAD) para el Gobierno Provincial de Java Occidental.

Jajang enfatizó que esta estricta supervisión busca fomentar el profesionalismo en la gobernanza interna de PT Jasa Sarana. A través de mejoras de gestión más disciplinadas y estratégicas, el parlamento es optimista de que la empresa pueda salir de la crisis y volver a aportar una contribución financiera máxima al desarrollo regional, en lugar de convertirse en una carga para el Presupuesto de Ingresos y Gastos Regionales (APBD).