La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha revelado que la presencia de la inteligencia artificial (IA) está comenzando a reconfigurar la dinámica laboral de casi 80 millones de personas en el Sudeste Asiático. Sin embargo, hallazgos recientes muestran que la tendencia de adopción de esta tecnología aún no ha provocado impactos negativos en forma de recortes masivos de personal en los países miembros de la ASEAN.

Según el informe, alrededor del 22,9 por ciento de la fuerza laboral total del Sudeste Asiático se encuentra ahora en sectores potencialmente afectados por la automatización o la asistencia basada en IA. De esa cifra, solo una pequeña parte, aproximadamente 11,7 millones de trabajadores o el 3,3 por ciento del total de la mano de obra, se ubica en la categoría con el nivel más alto de exposición a la IA, como analistas financieros, desarrolladores multimedia y corredores financieros.

La OIT también destacó que la mayoría de los trabajadores de la región, alrededor del 67 por ciento, todavía ocupa puestos que no se ven afectados directamente por los sistemas de inteligencia artificial. Esto indica que la dependencia de los roles humanos sigue siendo la base principal en diversos sectores industriales del Sudeste Asiático.

Además, los datos muestran una tendencia de crecimiento positivo en los empleos con potencial exposición a la IA desde 2017. Incluso tras la aparición masiva de la IA generativa en el mercado global, no se ha encontrado evidencia de una disrupción significativa en la estabilidad laboral. Este fenómeno sugiere que, hasta el momento, la IA ha funcionado más como una herramienta para aumentar la productividad que como un reemplazo completo del ser humano en el lugar de trabajo.