La noción de que el glutamato monosódico (GMS) es el detonante de diversos problemas de salud en la sociedad ha sido desmentida una vez más por profesionales de la salud. Durante mucho tiempo, el GMS se ha señalado como causa de alteraciones en la función cerebral, una afirmación que, según los expertos, carece de una base científica sólida.
La experta en salud, la Dra. Reisa Broto Asmoro, declaró que hasta la fecha no se han encontrado pruebas clínicas que indiquen que el GMS sea perjudicial para el organismo, siempre que se consuma en cantidades adecuadas. Subrayó que las preocupaciones del público se basan en gran medida en mitos y no en hechos médicos comprobables.
Los datos de organismos internacionales como la FDA y la OMS refuerzan este argumento al mostrar que el contenido de sodio en el GMS es de solo el 12 por ciento. Esta cifra es significativamente inferior a la de la sal de mesa común, que contiene hasta un 40 por ciento de sodio para la misma cantidad.
Además, un estudio publicado en el Journal of Food Science sugiere que el uso de GMS puede aportar beneficios prácticos a la dieta. Se ha demostrado que el uso de este sazonador puede reducir la necesidad de consumo de sal de mesa hasta en un 30 por ciento sin comprometer el sabor de los alimentos.