El rápido crecimiento de la economía digital en Indonesia ha dado lugar a un popular modelo de negocio llamado dropshipping. Con la promesa de facilidades operativas, sin necesidad de disponer de almacenes ni gestionar la logística, este modelo atrae a millones de emprendedores en línea. Aunque comercialmente parece eficiente, este modelo empresarial conlleva grandes desafíos en relación con el cumplimiento de la normativa fiscal, la cual a menudo pasa desapercibida para quienes lo practican.

Desde el punto de vista legal, un dropshipper no puede clasificarse simplemente como un corredor o intermediario. Según los principios del derecho mercantil, cada transacción realizada es una venta directa entre el comerciante y el consumidor. Esto sitúa al dropshipper como la parte totalmente responsable de dicha transacción, incluidas sus obligaciones tributarias. Un error muy común es que los comerciantes solo declaran el margen de beneficio como ingresos brutos, cuando en realidad la totalidad del valor de las transacciones recibidas debe declararse como facturación total.

El gobierno está reforzando ahora la supervisión a través de la última normativa, el Reglamento Gubernamental (PP) N.º 20 de 2026. Esta norma cierra los vacíos legales para las empresas que intentan dividir su facturación entre varias entidades para evitar superar los umbrales fiscales. Con la consolidación de los ingresos brutos provenientes de diversas plataformas, los empresarios ya no podrán ocultar la escala de sus negocios del radar de la Dirección General de Impuestos.

Se espera que la implantación del sistema coretax sea capaz de integrar los datos de transacciones de varios mercados digitales (marketplaces), entidades bancarias y autoridades aduaneras. Este paso es fundamental para garantizar que el masivo flujo de dinero en la economía digital contribuya de manera proporcional al Estado. La transparencia de los datos es clave para que los ingresos potenciales del Estado procedentes de este sector dejen de ser simples cifras estadísticas y se conviertan en una realidad tangible para el desarrollo nacional.