La trayectoria empresarial de Kaesang Pangarep está bajo un intenso escrutinio tras la crisis financiera de PT Panca Mitra Multiperdana Tbk (PMMP), que se encuentra al borde del colapso. La empresa procesadora de camarones, de la cual el hijo menor del expresidente Joko Widodo posee una participación parcial, registra deudas bancarias de hasta 2,8 billones de IDR, con pérdidas netas acumuladas que alcanzaron los 1,93 billones de IDR a finales de 2025.

Según los datos de divulgación de información de la Bolsa de Valores de Indonesia a julio de 2026, PMMP está luchando por reestructurar préstamos de varias instituciones financieras, incluidas Bank Permata, BCA y LPEI. El director ejecutivo del Center for Budget Analysis (CBA), Uchok Sky Khadafi, evaluó que el empeoramiento de la situación financiera de la empresa es difícil de remediar tras el fin del mandato presidencial de Jokowi, el cual se consideraba que proporcionaba un fuerte acceso a la influencia política (political power) para los negocios de su hijo.

La crisis en PMMP se suma al historial de fracasos de varias unidades de negocio minoristas previas de Kaesang, como Ternakkopi, Goola, Siapmas y la aplicación Madhang. Según los informes, estas unidades de negocio dejaron de operar debido a una gestión inestable y a la pérdida de confianza del mercado, lo que, según los observadores, demuestra la falta de habilidad empresarial del presidente general del PSI.

A pesar del colapso de gran parte de su imperio empresarial, la riqueza personal de Kaesang se mantiene en una cifra fantástica, superando los 90.000 millones de IDR. Este fenómeno genera una paradoja que despierta sospechas públicas, considerando que dicha cantidad equivale al gran capital que utilizó para adquirir acciones de PMMP por un valor de 92.200 millones de IDR en 2021.

La disparidad entre el rendimiento empresarial deficitario y la estabilidad de los activos personales ha vuelto a centrar la atención en las denuncias legales presentadas ante la Comisión de Erradicación de la Corrupción (KPK) por el académico Ubedilah Badrun. Aunque las denuncias sobre presuntos flujos de fondos sospechosos y la polémica por el uso de un jet privado no han derivado en procesos legales formales, la tensión entre la realidad de los negocios colapsados y el lujoso estilo de vida de Kaesang sigue siendo una prolongada polémica pública.