La Agencia Regional de Mitigación de Desastres (BPBD) de la provincia de Banten intensifica actualmente las medidas de mitigación y la preparación operativa tras la elevación del estado del monte Anak Krakatau (GAK) al Nivel III (Alerta). El gobierno local se compromete a realizar un monitoreo intensivo para garantizar la seguridad de la población a lo largo de la costa de Banten.

El director de la BPBD de la provincia de Banten, Lutfi Mujahidin, enfatizó que su institución ha preparado procedimientos maduros de respuesta ante emergencias. Uno de los enfoques principales es garantizar que la comunidad disponga de un "tiempo de oro" de 40 minutos para realizar una evacuación independiente y ordenada en caso de que se detecte una amenaza de tsunami provocada por la actividad volcánica.

Lutfi subrayó que la población no debe dejarse llevar por el pánico excesivo, ya que no todas las erupciones volcánicas desencadenan automáticamente un tsunami. La decisión de evacuar se basará siempre en el análisis de datos técnicos de las instituciones autorizadas y no en especulaciones de las redes sociales. Asimismo, se sigue construyendo una sinergia mediante la participación de actores locales, como la capacitación en evacuación rápida para los miembros del Cuerpo de Rescate Turístico de Tirta (Balawista).

Por otro lado, se garantiza que las operaciones del sector turístico en las zonas de Anyer y Carita continúen con normalidad y seguridad para los visitantes, dado que estas áreas se encuentran fuera de la zona de peligro directo establecida por las autoridades vulcanológicas. Se insta a la ciudadanía a consultar siempre la información oficial sobre la evolución del estado del volcán.

Por su parte, el observador vulcanológico del PVMBG, Anggi Nuryo Saputro, aportó una perspectiva técnica sobre las condiciones geológicas actuales. Según él, los cambios morfológicos significativos del monte Anak Krakatau hacen que el carácter de su actividad volcánica actual sea diferente al de eventos pasados, por lo que se espera que la población no compare directamente la situación actual con incidentes anteriores.