El monte Semeru, situado en el límite de las regencias de Lumajang y Malang, en Java Oriental, continúa mostrando una actividad volcánica fluctuante pero con tendencia al alza. Según las observaciones visuales e instrumentales, la actividad de este volcán de 3.676 metros sobre el nivel del mar (msnm) sigue estando dominada por sismos de erupción, manteniendo su estado en el Nivel III (Alerta).
Liswanto, oficial del Puesto de Observación del Monte Semeru, informó que durante el período de observación desde la madrugada hasta la mañana del jueves (16/7/2026), concretamente de las 00:00 a las 06:00 WIB, el volcán más alto de la isla de Java experimentó 15 sismos de erupción. Estos temblores registraron amplitudes de entre 13 y 22 mm con una duración de vibración de 71 a 158 segundos. Además, se registraron cinco sismos de desprendimiento, tres sismos de exhalación, un sismo armónico y dos sismos tectónicos lejanos.
Esta actividad volcánica da continuidad a la alta intensidad registrada el día anterior. A lo largo del miércoles, el puesto de observación registró 66 sismos de erupción, un flujo piroclástico con una amplitud de 22 mm durante 187 segundos, decenas de sismos de desprendimiento y emisiones periódicas de humo del cráter.
Visualmente, desde la madrugada hasta la mañana del jueves, se observó que el volcán activo expulsó ceniza volcánica en siete ocasiones, con columnas de erupción cuyas alturas variaron entre los 700 y los 1.100 metros sobre la cima del cráter.
En respuesta a estas condiciones, el Centro de Vulcanología y Mitigación de Desastres Geológicos (PVMBG) emitió varias recomendaciones de seguridad tanto para los residentes locales como para los turistas. Se prohíbe estrictamente realizar cualquier actividad en el sector sureste a lo largo de Besuk Kobokan hasta un radio de 13 kilómetros desde la cumbre activa.
Fuera de esta distancia de seguridad, también se insta a los ciudadanos a no realizar actividades a menos de 500 metros de las orillas del río a lo largo de Besuk Kobokan, debido al peligro potencial de desbordamiento de flujos piroclásticos y lahares fríos que podrían extenderse hasta un radio de 17 kilómetros. Además, se ha establecido un radio de exclusión de 5 kilómetros desde el cráter activo para evitar el peligro de proyección de fragmentos de roca incandescente.