El sector bancario de Vietnam está experimentando un cambio de paradigma en la concesión de créditos a las Pequeñas y Medianas Empresas (pymes). Esta medida se ha tomado en respuesta al desafío crónico del acceso al capital, que durante mucho tiempo ha estado atrapado en una estricta dependencia de activos de garantía física o colaterales inmobiliarios.
La sucursal de Ciudad Ho Chi Minh del Banco del Estado de Vietnam (SBV) está impulsando activamente a las instituciones financieras a cambiar hacia modelos de evaluación basados en la reputación comercial y la efectividad del flujo de caja. Esta transformación es crucial dado que la proporción de préstamos a las pymes se mantiene actualmente estancada en torno al 19-20% del crédito nacional total, debido en gran medida a la incapacidad de las empresas jóvenes para cumplir con los requisitos de los estados financieros de los últimos tres años o con los rígidos estándares de garantía.
Como solución estratégica, se están promoviendo los modelos de financiación de la cadena de suministro. Bajo este mecanismo, los bancos otorgan préstamos basados en contratos de suministro y en la reputación de empresas matrices de gran prestigio, de modo que las pymes ya no carguen con la obligación de proporcionar activos como condición absoluta para el préstamo. Se considera que este enfoque puede romper el estancamiento que ha frenado la innovación, especialmente en el sector de la agricultura de alta tecnología y las industrias de exportación.
A nivel regulatorio, el Ministerio de Finanzas de Vietnam está redactando una revisión de la ley de apoyo a las pymes, programada para incluirse en la agenda de la Asamblea Nacional en octubre de 2026. El proyecto incluye un mecanismo piloto de préstamos basados en datos, que integra información de las autoridades fiscales, aduanas y la seguridad social para validar la salud financiera de las empresas en tiempo real. Se espera que esta infraestructura de datos transparente sea la base para que los bancos tomen decisiones crediticias más precisas.
Además de la innovación de políticas, se sigue acelerando la digitalización de los servicios públicos en el sector bancario para reducir la burocracia para los empresarios. Con la integración de la tecnología y cambios en mecanismos de concesión de créditos más flexibles, se espera que el capital bancario fluya de manera más equitativa, impulsando así el crecimiento de la productividad empresarial a nivel local y nacional de forma más sostenible.