Los preparativos para el Mundial de 2030 están entrando en una fase crucial, a pesar de que el gran torneo de fútbol aún está a cuatro años de distancia. Está previsto que la FIFA reduzca pronto la lista de estadios que albergarán partidos en los tres países coorganizadores (España, Portugal y Marruecos) después de este verano.

En medio de este proceso de selección, se informa que el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, está realizando un intenso cabildeo ante el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Este paso se da como un esfuerzo concreto para lograr que el Santiago Bernabéu sea elegido como sede de la gran final. Se considera que el icónico estadio del Real Madrid tiene un fuerte valor histórico y simbólico en la historia del fútbol mundial.

El apoyo al Bernabéu también ha surgido desde el seno de la FIFA, que ha visto al estadio como un lugar crucial para el proyecto del Mundial 2030 desde sus primeras etapas de planificación. La estrecha relación entre Pérez y el máximo dirigente de la FIFA es un factor impulsor clave que refuerza la posición del Madrid en la contienda por convertirse en el escenario principal del torneo.

Aunque las posibilidades son amplias, la decisión final sobre la sede del partido decisivo seguirá dependiendo de la dinámica política interna de la FIFA, incluida la elección presidencial de la FIFA en marzo de 2027 en Marruecos. Hasta la fecha, la delegación del fútbol español sigue estudiando los estándares internacionales como parte de los preparativos exhaustivos para volver a promover la cultura futbolística tradicional en el torneo dentro de cuatro años.