El gobierno de Indonesia ha instado formalmente a los países miembros del BRICS a fortalecer la colaboración para mapear las necesidades de habilidades de la fuerza laboral del futuro (future skills forecasting). Esta propuesta estratégica fue presentada directamente por el Ministro de Mano de Obra, Yassierli, durante la Reunión de Ministros de Trabajo y Empleo del BRICS (LEMM) 2026, celebrada en Hyderabad, India. Este paso se considera crucial para anticiparse a la dinámica cada vez más cambiante del mercado laboral mundial.
Yassierli enfatizó que el mapeo de estas competencias servirá como una base importante para que cada país formule políticas de empleo adaptativas. Con un mapeo preciso, los programas de educación vocacional y formación laboral se pueden alinear rápidamente para responder a la disrupción tecnológica, la transformación industrial, los cambios demográficos y las exigencias de la transición hacia una economía verde.
En esta ocasión, Indonesia propuso que la iniciativa de proyección de habilidades futuras se integre en el enfoque de cooperación de la plataforma BRICS CONNECT. Según el Ministro, este foro es una plataforma de asociación Sur-Sur (South-South cooperation) muy estratégica para compartir mejores prácticas, intercambiar experiencias y generar soluciones concretas para el bienestar tanto de los trabajadores como de los empresarios.
Además de presentar la propuesta global, Yassierli también describió varias medidas concretas que Indonesia está tomando para fortalecer su mercado laboral nacional. Estos esfuerzos incluyen ampliar el acceso a la formación profesional, fortalecer la seguridad social para los trabajadores informales, establecer un Grupo de Trabajo para Despidos (Satgas PHK) y optimizar el programa de Garantía de Pérdida de Empleo (JKP). El gobierno también se ha comprometido a crear espacios de trabajo más inclusivos mediante la construcción de centros de formación adaptados para personas con discapacidad y equipados con tecnología de asistencia.
Para apoyar esta aceleración, el gobierno se ha fijado como meta que el Programa Nacional de Prácticas cuente con la participación de 150.000 personas, mientras que el Programa Nacional de Formación Profesional aspira a llegar a 300.000 participantes a lo largo de 2026. Esta sinergia también está respaldada por programas nacionales prioritarios, como el procesamiento local de materias primas y la creación de un sistema integrado de información sobre el mercado laboral para conectar digitalmente a los solicitantes de empleo con las necesidades de la industria.